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El Arte del Networking efectivo: Por Qué Preguntar Vale Más que Hablar

Writer: MARISOL PEREZ SEGOVIA
MARISOL PEREZ SEGOVIA
Sep 16
2 min read

Hay algo que casi nadie dice sobre el networking efectivo: no se gana con la tarjeta más elegante ni con el discurso mejor ensayado. Se gana con una pregunta genuina.

Es fácil confundir networking con protagonismo. Llegar a un evento con el "elevator pitch" perfecto, la tarjeta impecable, la frase de apertura memorizada. Pero cuando todos hacen lo mismo, nadie destaca. Lo que sí distingue a una persona en una sala llena de profesionales es algo mucho más simple, y mucho más raro: la curiosidad real por el otro.


La lección detrás de un evento con empresarias de AMEXME

La semana pasada, durante un encuentro de networking con empresarias de AMEXME, esta idea se confirmó una vez más. Las personas que salieron de ahí con relaciones más sólidas no fueron las que más hablaron de sí mismas. Fueron las que hicieron sentir importante a quien tenían enfrente.

Esa observación no es casualidad, es un patrón. Fue, en el fondo, un ejercicio claro de presencia ejecutiva aplicada a un momento real. Y tiene un nombre dentro del mundo del protocolo empresarial.

Marisol Pérez Segolvia en una conferencia con las personas de AMEXME


¿Por qué la curiosidad es una ventaja competitiva en el networking efectivo?

En un entorno de negocios donde todos compiten por ser escuchados, quien elige escuchar primero se vuelve memorable. La buena pregunta no es una técnica de conversación, es una declaración de presencia ejecutiva: comunica seguridad, interés genuino y una imagen de liderazgo que no necesita imponerse para destacar.

Esta es una habilidad que se puede entrenar, y es precisamente la base del networking efectivo. Algunas prácticas simples marcan la diferencia:

  • Antes de presentarte, pregunta algo específico sobre la otra persona o su trabajo.

  • Escucha la respuesta completa antes de pensar en qué vas a decir después.

  • Haz una segunda pregunta que profundice en lo que acaban de compartir contigo.

  • Guarda tu presentación personal para cuando te la pidan, no para abrir la conversación.


Estadistica respecto al Networking efectivo.

La mejor conversación profesional que recuerdas probablemente no fue aquella en la que escuchaste el mejor discurso. Fue aquella en la que alguien te hizo sentir realmente escuchado. Esa es la verdadera ventaja competitiva del protocolo empresarial bien entendido: no busca imponer una imagen, busca construir una relación genuina desde el primer intercambio. Cuéntamelo en los comentarios ¿Cuál ha sido la mejor conversación profesional que recuerdas... y por qué la recuerdas?

 
 
 

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